El gobierno no es Caval ni Caval es el Gobierno

Cristián Valdivieso – Enero 2017

Sí, es cierto: Caval tiñó el rostro y el corazón de la presidenta, pero la gestión de la reforma educacional le quitó el alma y su razón de ser a un gobierno que hoy no tiene cómo explicar lo que una vez sí quiso hacer.

Recurrir a Caval a estas alturas para explicar al gobierno de la presidenta Bachelet es tan miope como aburrido. Es cierto, el caso dañó tanto la imagen de la presidenta que ella dejó de ser quién había sido a ojos de la ciudadanía. Lo de ella era la pureza de intenciones, más allá de las razones o consecuencias. Representaba el ideal de madre, cuidadosa, contenedora y al mismo tiempo respetuosa y simétrica. En fácil, se la quería porque ella realmente quería a la ciudadanía, no la re-quería.

Leer columna completa en El Mostrador


← Volver Atrás Volver al Inicio ↑